El problema llamado plástico

(Sí, TODAVÍA existe)

El plástico está tan presente en nuestro día a día que casi se ha vuelto invisible. ¿Vas a hacer la compra? Con demasiada frecuencia cogemos una bolsa de plástico de un solo uso. ¿Necesitas hidratarte mientras paseas? La mayoría llevamos una botella de agua de plástico. ¿Sentado en una cafetería? Esa pajita probablemente también es de plástico. El hábito del plástico sigue siendo tremendamente fuerte, incluso ahora que entendemos mejor lo dañino que es.

Ni siquiera los cosméticos se salvan

Podrías pensar que los cosméticos son la excepción en este mundo lleno de plástico. La triste verdad: no lo son. Un estudio de la Plastic Soup Foundation reveló que el 87 % de los principales productos cosméticos y de cuidado personal contienen microplásticos: diminutas partículas de plástico que a menudo son invisibles a simple vista. A veces también se les llama microesferas y, sí, siguen estando muy presentes.

Microplásticos: están por todas partes

Desde las profundidades del océano hasta la tundra ártica, los microplásticos están ya en los alimentos, el suelo, el agua… y en nuestra sangre. Estas partículas no se degradan: simplemente se quedan ahí, causando estragos de forma lenta pero constante. A menos que se incineren (lo que genera otro tipo de problema), el plástico que usaste hace décadas puede seguir flotando en algún lugar.

Las consecuencias para la salud (spoiler: no son bonitas)

La ciencia más reciente dibuja un panorama inquietante: los microplásticos podrían provocar inflamación, alterar el equilibrio hormonal, perjudicar la salud reproductiva, debilitar la barrera intestinal e incluso acumularse en órganos como los pulmones, el hígado y las arterias.

Los microplásticos también pueden actuar como esponjas tóxicas que transportan metales y otros contaminantes hasta lo más profundo de nuestro cuerpo. Algunos científicos incluso relacionan los microplásticos presentes en el aire con la infertilidad, el cáncer de colon y problemas pulmonares.

¿En resumen? La ciencia aún está avanzando, pero las señales de alarma son numerosas y no se pueden ignorar.

Microplásticos en la pasta de dientes: la sorpresa menos «fresca»

¿Por qué en la pasta de dientes?

Los microplásticos se cuelan en la pasta de dientes porque son baratos, así de simple. Actúan como abrasivos o como rellenos y cuestan menos que las alternativas naturales y más seguras. Y, pese a las promesas del sector de eliminarlos, muchas marcas los siguen usando, incluso hoy.

El sector sigue fallando

Prohibiciones como la Microbead-Free Waters Act (2015) de EE. UU. vetan las microesferas de plástico en productos que se aclaran, incluida la pasta de dientes, desde mediados de 2017. Pero los resquicios legales y las diferencias entre países hacen que los microplásticos sigan apareciendo en muchos mercados, y las normas sobre productos «que se aclaran» varían, lo que deja huecos por los que los microplásticos se mantienen. Por ejemplo, el Reglamento (UE) 2023/2055, en el marco de REACH, sigue permitiendo el uso de microplásticos en productos que se aclaran, como las pastas de dientes, hasta 2027.

Y, a pesar de los compromisos voluntarios, los análisis de la base de datos de Beat the Microbead confirman que los microplásticos siguen muy extendidos en los productos de higiene bucal.

El índice de pastas de dientes (sí, es ridículo)

Estas son algunas de las pastas de dientes más escaneadas con la app «Beat the Microbead» de la Plastic Soup Foundation que todavía contienen microplásticos:

Aquafresh Fresh Mint

Prodent Cool Mint

Zendium Classic

Prodent Anti‑Tartar

Aquafresh Tartar Control 3‑in‑1

Prodent Fresh Gel

Oral‑B Pro‑Expert Intense Clean

Prodent Arctic Fresh Whitener

Aquafresh Intense White

Sensodyne Gentle Whitening

Son marcas líderes a nivel mundial. Si las más conocidas siguen colando microplásticos, sobre todo donde los consumidores esperan algo mejor, ¿qué pasa con el resto?

No vamos a dejarlo pasar

Qué puedes hacer

Puede que los productos sigan atrapados en un círculo de plástico, pero tú no tienes por qué estarlo:

  1. Compra con criterio. Usa la app Beat the Microbead o revisa la lista de ingredientes en busca de «polyethylene», «polypropylene» o «polymethyl methacrylate» (PMMA), indicadores habituales de plástico.

  2. Elige bien. Busca marcas transparentes, que usen abrasivos naturales (como sílice, bicarbonato o carbón) y que eviten los microplásticos.

  3. Pásate a Smyle. Nuestras pastillas de pasta de dientes y nuestra pasta de dientes líquida están garantizadas sin microplásticos, para que te cepilles de forma más inteligente, sin perjudicar tu salud ni el planeta.

CONCLUSIÓN

Los microplásticos son persistentes, omnipresentes y, sinceramente, absurdos, sobre todo en la pasta de dientes. Con cada vez más pruebas de cómo dañan tanto al planeta como a nosotros, aferrarse a la comodidad a costa de la salud ya no tiene justificación.

Smyle ha venido a cambiar el guion: diversión y datos de la mano, sin el relleno de plástico. Elige una pasta de dientes que cuide tu sonrisa y el planeta.

FUENTES


🔗 https://miyoshieurope.com/en/microplastics-in-cosmetics-decoding-challenges-and-impact-on-the-environment

https://www.nature.com/articles/s41598-024-81931-9

  • Un estudio encuentra microplásticos en todas las muestras de semen humano analizadas

https://www.theguardian.com/environment/article/2024/jun/10/microplastics-found-in-every-human-semen-sample-tested-in-chinese-study

  • Detección de microplásticos en tejidos y órganos humanos

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11342020/

  • El impacto potencial de los nano y microplásticos en la salud humana: comprender los riesgos para la salud.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935124004390